Hoy estaba oyendo al Padre Ángel hablar de la situación de crisis actual en la que vivimos en España.Decía que no hacía falta irse para encontrar situaciones duras.Hoy en día,cerca de nosotros,tenemos gente con necesidades grandes, pasando hambre.
Este año en mi centro yo lo he vivido y sentí como nunca la impotencia de no poder ayudar a solucionar problemas.Mis alumnos hicieron recogida de alimentos y fueron muy generosos.Nos vimos desbordados de comida,pero a medida que ellos aportaban,la demanda crecía y empezamos a recoger ropa y paso lo mismo.El centro se vio desbordado,,algunos compañeros pensaron que aquello no era muy propio de un centro educativo y nos vimos obligados a frenar.
La verdad es que en un primer momento me sentí muy defraudada,por ellos,por mis alumnos.Yo estaba tan orgullosa de ellos.Nos pasamos la vida diciendo que hay que educar en valores,llenamos nuestras programaciones hablando de solidaridad ,igualdad,y cuando lo hacen les decimos que hay que pararlo.Las trabas burocráticas, sociales que nos imponen desde los organismos nos cortan a veces las pocas alas que nos crecen para volar hacia la ayuda al otro.
Escuchaba hoy el caso de la profesora que empezó trayendo galletas a un niño que observo que no desayunaba ,y luego el número de niños que necesitaban ese desayuno crecía día a día, hasta que se vio obligaba a recurrir a mensajeros por la paz desbordada.
¿Cómo puedo pasar por el mundo fingiendo que no veo lo que ocurre? ¿Cómo puedo estar cómoda en mi casa cuando tantos niños están bajo el umbral de la pobreza? ¿Cuántas personas más tienen que quedarse en la calle sin que yo no haga nada? Desde aquí confieso mi cobardía,entono un mea culpa y pido perdón a todas esas personas que lo están pasando tan mal por no mostrarles mi apoyo.
Deberíamos ,yo la primera,luchar por un mundo digno,por ellos ,por todos y por las generaciones venideras.No se merecen lo que les estamos dejando en herencia.
nota para hoy: A Dios pongo por testigo,que intentaré ser más solidaria y mirar más a mi lado y menos a mi ombligo.
